"Venciendo la resistencia". Imagen frente al mar, en la ciudad brasileña de Fortaleza.

“Venciendo la resistencia”. Imagen frente al mar, en la ciudad brasileña de Fortaleza.

Más es hacerse, que nacer noble. Ningún espíritu animoso se contentó con lo heredado, antes estimó más la gloria que se debió a sí mismo. Ciertamente ha de ser dichoso quien nace en la nobleza, o sea, bajo aquel esfuerzo de los suyos y aquella excelencia de sus obras, que llaman eficazmente a la emulación. En este sentido, es divina la nobleza, cuando empeña al valor y a la virtud, siendo afrenta del ocioso y gloria del valiente. Por eso, no cumple con ella un mediano valor. Al final, muchos deslucieron el esplendor de sus mayores con sus vicios. Y al revés, los mayores héroes se hicieron su linaje. Cada uno se puede hacer su nobleza. Pero no cumple la nobleza con solo un común bien obrar; fuerza es que obre más que todos, quien nació con obligaciones mayores que todos. La alabanza o el vituperio no se reciben del nacer, pero mídense bien con el nacer. Entre pequeños, una medianía es eminencia; entre eminentes, una ordinaria grandeza es poquedad. Continuar leyendo