Liber Figurarum (Libro de las Figuras): Tabla XIb "Códice Reggiano" (s.XIII) sobre Joaquin de Fiore(1135-1202)

Liber Figurarum (Libro de las Figuras): Tabla XIb “Códice Reggiano” (s.XIII) sobre Joaquin de Fiore(1135-1202). La figura simboliza en tres círculos la “Santísima Trinidad”. El círculo de color verde simboliza al “Padre” (I), el círculo de color azul simboliza al “Hijo” (U), el círculo de color rojo simboliza al “Espíritu Santo” (E).

Acerca de las fases de la historia

La actitud psicológica y social del Milenarismo -que pronostica la aparición de una nueva y prodigiosa era, pasados mil años- reaparece en la historia de nuestra cultura con relativa frecuencia, especialmente en momentos de profundas crisis.

Desde Hegel, buena parte de la filosofía moderna llegó a pensar que la histo­ria es constituida y guiada por un absoluto inmanente, no necesaria­mente consciente. Así lo explicó Hegel en la Introducción Gene­ral a sus lecciones de Filosofía de la Historia Univer­sal.

Pero ese absoluto viene a pasar internamente por tantas fases como épocas históricas puedan contarse. Varias veces pone Hegel en relación las épocas históricas con las Personas de la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), bajo un principio dialéctico (tesis o inmediatez, antítesis o ex­trañamiento, síntesis o conciliación) frecuentemente expresado por el filósofo:

“El reino del Padre es la masa sustancial e indivisa, en mero cambio, como el reinado de Saturno que devora a sus hijos. El reino del Hijo es la aparición de Dios, pero en relación solamente con la existencia temporal, aparecien­do en ésta como algo extraño (ein Fremdes). El reino del Espíritu es la reconciliación (Versöhnung)”[1]. Continuar leyendo